Mientras el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, advirtió en las últimas horas y desde Estados Unidos que “el entorno financiero sigue siendo inestable” debido a la alta inflación mensual, en Buenos Aires continuaban las reuniones entre funcionarios nacionales y empresarios para definir el plan que anunciará el miércoles el presidente Mauricio Macri.

Uno de los puntos centrales del plan es el acuerdo de precios (los funcionarios del Gobierno eluden la palabra “congelamiento”) de los productos básicos en alimentos, bebidas y limpieza.

En este sentido, se conoció ayer que se denominaría “precios preferenciales” el programa que incluirá a 40 productos de 12 rubros que se negocian con las principales empresas alimentarias. La duda aquí es de cuánto será el aumento de los productos antes de que se congelen estos precios, aunque los empresarios estiman que será de entre el 5% y el 7%. La idea es que el plan se extienda por seis meses.

La convocatoria fue a pocas empresas pero grandes. Por el Ministerio de Producción y Trabajo pasaron varias figuras del empresariado argentino: Luis Pagani, el principal accionista de Arcor y con un creciente porcentaje de Mastellone; Luis Perez Companc, referente de la familia que controla Molinos; Miguel Acevedo, de Aceitera General Deheza, y cuñado de su dueño, Roberto Urquía, y titular de la Unión Industrial Argentina. Estuvo también el CEO de Ledesma, Javier Goñi, en representación de los controlantes, la familia Blaquier, y también fue el número uno en el país de Pepsico Alimentos, Martín Ribichich.

“El clima general fue de acompañar”, explicó una vocera de esa cartera.

Otras medidas. El paquete de medidas incluye además un relanzamiento de los créditos de ANSeS y programas de descuentos oficiales.

Los créditos buscarán tener una tasa del 45% al 54% y duplicarían los topes actuales , que hoy están en $80 mil para las jubilaciones más altas y en $6.500 para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo. Hasta ahora el 64% de los créditos se usan para reparaciones del hogar.

A esto se suman los descuentos en los pagos por tarjeta de débito que otorga la ANSeS que buscan recomponer la eliminación de los reintegros por IVA del 4%.

Aunque quedó descartada una moratoria, la AFIP propondrá un nuevo plan de pagos para los impuestos si la situación de morosidad de los contribuyentes lo requiere.

En cuanto a las tarifas, aunque no habrá una reducción ni congelamiento, el gobierno piensa “aplanar” la tarifa de luz, esto es prorratear el pago de las boletas en varias cuotas.

También la gobernadora María Eugenia Vidal prepara un plan provincial, con un regreso a los descuentos en las compras hechas con las tarjetas del Banco de la Provincia.

“Resultados positivos”. “El programa económico reformulado está dando resultados positivos”, señaló Dujovne, en una declaración escrita al Comité Financiero y Monetario Internacional del FMI, difundida antes del encuentro que tuvo con el número dos del Fondo, David Lipton.

“A pesar de estos logros, el entorno financiero sigue siendo inestable, especialmente después de la inflación mensual, impulsada por la inercia, cierta recuperación en los márgenes de producción, la normalización continua de los tarifas de los servicios públicos y el aumento de los precios de los alimentos, aumentó en enero y febrero, aunque se mantuvo por debajo de las altas tasas mensuales de la segunda mitad del año pasado”, indicó Dujovne, en un documento de 13 páginas, que presentó en nombre de la Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay.

Voceros del FMI dijeron que Lipton y Dujovne “intercambiaron opiniones” sobre los avances del plan económico. Lipton reiteró el respaldo a las medidas del Gobierno para alcanzar las metas del plan y el “firme compromiso de las autoridades de proteger mejor a los más vulnerables al extender y mejorar la red social de la Argentina”

“El Gobierno se asustó”. El exministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, sostuvo que el acuerdo de precios que se apresta a anunciar el Gobierno “parece un plan de emergencia frente a las elecciones” y advirtió que “uno puede hacer anuncios, pero si no es creíble puede quedar a mitad de camino”.

“La clave es si la sociedad cree o no las promesas del Gobierno, y desde fines de 2017 hubo una pérdida notable de la credibilidad en las autoridades. Uno puede anunciar, pero si no es creíble puede quedar a mitad de camino”, sostuvo, aunque celebró “que el Gobierno abra un poco los oídos”.

“Parece un plan de emergencia frente a las elecciones. El Gobierno se asustó con las encuestas y se animará a hacer cosas que antes no. No hacía falta la encuesta de Durán Barba para darse cuenta de que la cosa no está funcionando”, afirmó. Y agregó: “es poco prudente hablar de un acuerdo de precios y dilatar el anuncio, porque conocemos las picardías de algunos que aumentan los precios por las dudas”.

Fuente: El Día

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