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Racing Club se impuso a un Boca Juniors alternativo por la mínima diferencia, al cabo de un intenso encuentro disputado en la Bombonera, por la décima fecha de la Superliga y en la previa del gran superclásico que se viene.
Matías Zaracho, a los 27 minutos de la primera etapa, anotó el tanto que a la postre le dio la victoria al conjunto de Avellaneda.
En medio de un trámite con alternativas cambiantes, Racing se mostró algo más homogéneo que su oponente y lo derrotó con justicia, a pocos días del duelo revancha por la semifinal de la Copa Libertadores, en el que Boca está abajo 0-2. Además, el equipo de Chacho Coudet, que quedó como único escolta del xeneize, a tan solo dos unidades (21 a 19), le cortó el invicto al conjunto de Alfaro.

En los primeros 20 minutos, el desarrollo fue deslucido. El equipo xeneize buscó generar peligro, a través de las incursiones del colombiano Villa, quien no supo resolver con criterio en algunas ocasiones pero, pese a todo, se erigió en la vía más peligrosa para la valla de Arias.
Por el contrario, Racing manejó la pelota con criterio en el medio, pero no tenía profundidad.
Las primeras oportunidades las tuvo Boca, con un disparo cruzado de Villa y un cabezazo de Capaldo que salió rozando el travesaño.
El conjunto del ‘Chacho’ Coudet metió una estocada a fondo y llegó al desnivel. La maniobra fue iniciada por Lisandro López; siguió por Rojas que le puso un pase entre líneas a Cristaldo y el ex Vélez asistió a Zaracho, que tocó a la red. El gol, muy parecido al que convirtió Ignacio Fernández en River, en la primera semifinal de ida por Copa Libertadores (2-0).
De allí hasta el cierre del primer período, el encuentro adquirió vibración y también cierta ‘pierna fuerte’, lo que motivó que el zaguero Leonardo Sigali se retirase lesionado y el árbitro Echenique apelase a mostrar algunas tarjetas.
En el segundo tiempo, el ingreso de Zárate exhibió la voluntad del DT Alfaro de querer jugar “unos metros más adelante”, pero Boca, más allá de las intenciones, se volvió un equipo previsible, que llenó de centros el área y apostó a una salvadora maniobra de pelota detenida.
Racing también retrasó demasiado sus líneas, casi instaló una “línea de cinco” en el fondo y buscó aguantar, cortando los eventuales circuitos de juego que pudiesen diseñar Reynoso-Mac Allister-Zárate.
El público local alentó e insistió en centrar la atención en el choque del martes ante el ‘Millonario’, sin que le genere -en apariencia- sensaciones de incomodidad la pérdida del invicto. Más allá de que el nivel futbolístico expuesto, una vez más, quedó con saldo deudor.
La anterior derrota de Boca en Superliga databa de febrero pasado, cuando cayó ante Atlético Tucumán (1-2).
Por el contario, Racing sumó su segundo triunfo consecutivo en la Bombonera: el anterior, en la Superliga 2019, cuando venció por 2-1, en la noche que Darío Benedetto se rompió los ligamentos de su rodilla derecha.

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